martes, 30 de septiembre de 2008

carpeta Nº 8 talleres de falacias


8.1.- DEFINICIONES

El término Falacia se usa cuando se pretende que un Argumento tiene validez sin realmente poseerla, aunque tal argumento contiene algún elemento que nos puede llevar a engaño y, por ello, si nos estamos suficientemente atentos, a pensar que es válido. A veces se establece una diferencia entre Falacia y Sofisma lo que lleva a algunos a afirmar que con los Sofismas, además de ser argumentos inválidos, lo que se pretende realmente, a través de ellos, es confundir o engañar.


Falacias formales


Existen argumentos que poseen fallos en su forma, (como sucede, por ejemplo, en los denominados argumentos condicionales ) lo que hace que tales argumentos sean incorrectos. A este tipo de argumentos no válidos se les llama Falacias Formales . Tales falacias, aún teniendo un esquema muy parecido a los argumentos deductivamente válidos, lo que nos puede llevar a pensar, de modo erroneo, que son correctos, son realmente falacias.


Condicional

Hasta ahora no nos hemos referido explicitamente a un tipo especial pero muy frecuente, de enunciados, enunciados que juegan un papel importante en nuestras argumentaciones. Se trata de los enunciados condicionales. Ellos merecen un trato especial,porque a veces son objeto de malas interpretaciones. Veamos cómo son y cómo podemos construir argumentos válidos con ellos.
Podemos reconocer los enunciados condicionales por su forma.Aunque se presentan con ciertas variantes, la forma más normal es:



"Si ................ entonces------------------"


FALACIAS NO FORMALES

En las Denominadas Falacias no-formales su validez no se debe a la incorrección en su forma ( Falacias formales ) sino a otras causas como puede ser la ambigüedad del lenguaje, la complejidad del asunto que se está tratando en el argumento.....

Las Falacias no-formales suelen dividirse en:

Falacias de Ambigüedad

Las Falacias de Ambigüedad tienen su base en la complejidad del lenguaje. Ello da lugar a Falacias por Equívoco, Anfibologías y Falacias por Ambigüedad.

Falacias Materiales

Se les denomina Falacias Materiales porque la falacia se produce esencialmente cuando los oyentes, o bien no prestan atención, o bien no poseen un dominio de la materia que se está tratando en un discurso que es falaz.


Dentro de las Falacias de Ambigüedad hay que distinguir entre:

Falacias por Equívoco


Surgen por las dos razones siguientes:

Cambios en el significado de los términos presentes en las premisas.

Uso equívoco del significado del verbo ser que puede entenderse como algo que define (uso predicativo) o algo con lo que "algo" se identifica (uso identidad).

A)Cambios en el Significado de los Términos

Parece evidente que la corrección de un argumento depende,entre otras cosas, del hecho de que los términos presentes en la premisas conserven el mismo significado. Si eso no sucede,entonces nos podemos encontrar con "cualquier cosa" al llegar a la conclusión.Pues bien, las Falacias por Equívoco surgen principalmente por este tipo de confusión entre tales términos.Es conveniente hacer notar que en este tipo de Falacias por Equívoco la forma del argumento puede ser correcta y, sin embargo, al mismo tiempo, falaz dado que no se ha respetado el mismo significado de los términos en las diferentes premisas.


Si tiene luz propia es una estrella
Si es una estrella no es un planeta ....................................................................
Si tiene luz propia no es un planeta


Si es racional es un hombre
Si es un hombre no es una mujer ....................................................................
Si es racional no es una mujer


Es evidente que la Forma es la misma en los dos argumentos.Sin embargo,mientras que el primero no es una falacia el segundo si es una falacia por equívoco. Y tal falacia surge porque en el 2º ejemplo el significado del hombre ("ser humano") de la 1ª premisa no es el mismo significado que el del hombre ("varón") que aparece en la segunda. Este equívoco es lo que provoca la falacia.

Anfibologías

Las Anfibologías se originan no tanto por la ambigüedad léxica, es decir, de las palabras en sí (Falacias por Ambigüedad) sino por la ambigüedad sintáctica o semántica de oraciones presentes un discurso argumentativo.

Falacias por Ambigüedad

Tales falacias se producen dentro de un discurso o argumento deductivo en donde existen palabras, que, aún siendo las mismas, admiten significaciones diferentes , lo que implica ambigüedad en el lenguaje. Cuando esto se produce es muy posible que en el contexto de un razonamiento, nos encontremos con un argumento no válido (falacia no formal de ambigüedad) por contener palabras, que se usan con más de un sentido.En sus Argumentos Sofísticos, Aristóteles, hablaba de Homonimias.



Dentro de las Falacias Materiales hay que distinguir entre:


Falacias de Pertinencia


Son argumentos en donde las premisas, presentes en el mismo, no son pertinentes, al menos, para la conclusión que se quiere demostrar.



Falacias de Datos Insuficientes
Estas falacias materiales son argumentos
inductivos incorrectos, porque en ellos se presentan las premisas como aportando una base segura para su conclusión,cuando en realidad solamente ofrecen escaso o nulo apoyo.
Existen tres tipos de esta clase de falacias:


Generalización inadecuada


Falsa Causa


Post hoc,ergo propter hoc.


Non causa,pro causa.


Falta de Pruebas


Falacia ad hominem


En su sentido literal significa argumento dirigido en contra del hombre.Este tipo de Falacia implica un argumento que no se preocupa por realizar razones adecuadas en contra de una opinión contraria,sino que pretende refutar tal opinión censurando a la personas o personas que la sostienen.


La Falacia Ad Hominem presenta dos formas:


Falacia ad homimen ofensiva


En este tipo de Falacia, la censura se dirije directamente en contra de la persona o personas que defienden una opinión determinada, tildándo a tal persona o personas con calificativos descalificadores con el objetivo de señalar que aquello que tal persona o personas dicen no puede ser verdad.En esta falacia, en lugar de indagar las razones en la que tal persona o personas sostienen su opinión, con el objeto de refutarla racionalmente, se provoca una actitud de rechazo de caracter descalificador.Pertenecen a este tipo de Falacia ad hominen ofensiva todos aquellos "argumentos" en donde se pretende que una afirmación es falsa porque ha sido pronunciada justamente por determinadas clases de personas, por ejemplo, ateos, pacifistas, nacionalistas, abúlicos, internacionalistas.....En este contexto, es la ideología, las creencias, el caracter....lo que se considera como perverso y reprobable. Y tal reprobación se constituye en la base de la refutación que se intenta realizar contra la opinión mantenida por tal clase de personas.





Falacia ad hominem circunstancial



En este tipo de "argumento",la refutación no se basa tanto en ejercer la censura en contra de la persona o personas en concreto,sino en contra de los intereses, motivos o circunstancias que lo rodean a la hora de defender una opinión.Lo que se encuentra detrás de este tipo de argumentos es que, si alguien tiene un interés particular en algo, debido a su ocupación, profesión... etc, entonces ya no puede decir cosas objetivas, y, por ello, todo lo que afirma tiene que estar necesariamente deformado; por lo que nunca podrá expresar la verdad. Es evidente que cuando alguien muestra cierto interés hacia algo, ésto puede convertirse en un fuerte motivo que le lleve a manipular e, incluso, a falsear los datos de su "argumentación". Ahora bien, lo curioso del caso es que, aún obrando así, su argumentación podría ser correcta. Ello es lo que hace que, para refutar tal opinión, sea necesario algo más, por parte del refutador, que la apelación descalificadora a los intereses o motivos ocultos. Si apelamos unicamente a éstos, el argumento que realicemos es una Falacia.




La diferencia existente entre estos dos tipos de Falacias Ad Hominem reside en que, mientras las circunstancias que rodean al sujeto/s en la Falacia Ad Hominem circunstancial, no se consideran negativas, en el caso de la Falacia ad Hominen Ofensiva si se les considera muy negativamente.



Falacia ad báculum



El término "ad báculum" significa literalmente al bastón .
En tal contexto este tipo de Falacia se refiere a aquellos "argumentos" que apelan a la fuerza o poder de algo o de alguien como razón conclusiva que permita establecer la verdad de una conclusión.
Es frecuente el uso de este tipo de Falacia cuando faltan o fracasan los argumentos de caracter racional.
Suelen usar este tipo de "argumento" aquellas personas que detentan algún tipo de poder, ya sea económico, político, social, militar.....


Falacia ad Populum

Literalmente el significado es "argumento dirigido al pueblo", es decir, a un grupo de personas sobre las que se intenta provocar en ellas aquellos sentimientos que les hagan adoptar el punto de vista del hablante.
En este tipo de Falacia se omiten las verdaderas razones que podrían llevar a la aceptación o rechazo de lo que se quiere demostrar,y se invocan en su lugar hechos o circunstancias con el unico fín de excitar los sentimientos y emociones del auditorio.
Suelen usar este tipo de argumento todas aquellas personas (casas comerciales, políticos.....etc) que intentan inclinar la opinión de la gente hacia un determinado "producto".Con el fín de decantar al público hacia una posición determinada,el "demagogo" no se preocupa tanto de presentar razones o pruebas de lo que quiere demostrar sino que acudirá prioritariamente a los sentimientos del auditorio.
Se puede apelar a los sentimientos raciales de la gente, a los sentimientos de inseguridad, a los sentimientos de placer, a los sentimientos de envidia y grandeza....




Falacia ad Verecundiam


Literalmente significa Apelación a la autoridad
Tal tipo de falacia se comete cuando recurrimos al sentimiento de respeto que se tiene hacia alguien que se considera una autoridad, para conseguir así el asentimiento hacia una conclusión.
Ahora bien, no siempre que se recurre a una autoridad en una materia se está cayendo en la falacia ad verecundiam . Así, por ejemplo, cuando no tenemos una idea muy clara sobre alguna cuestión y nos basamos en alguna autoridad para intentar buscar cierto fundamento a tal idea, o cuando citamos a alguna autoridad en una determinada materia con el objeto de buscar cierto apoyo a lo que estamos diciendo,entonces no estamos actuando falazmente.
Unicamente incurrimos en tal tipo de falacia ad verecundiam:
Cuando usamos de la autoridad de alguien, en la materia que estamos debatiendo, para dar validez deductiva a lo que queremos demostrar.
Cuando usamos de la autoridad de alguien en otra materia, para asi justificar nuestras conclusiones acerca de un tema,en donde tal autoridad no es un experto.
Aunque la falacia ad verecundiam se ha usado a lo largo de toda la historia del pensamiento, fue, sin embargo, durante la época medieval y renacentista cuando más uso se hizo de ella. En aquella época, citar las opiniones de Aristóteles o Platón constituían, la mayoría de las veces, el punto final en una argumentación.



Falacia ad Ignorantiam

Literalmente significa Argumento basado en la ignorancia.
Lo que caracteriza a esta Falacia es el pretender que porque algo no se sepa o no se haya probado que es verdad, entonces es falso. Y viceversa.
El que a veces no se esté en posición para demostrar o refutar una afirmación, ello no implica que tal imposibilidad sea motivo suficiente para proclamar su falsedad o verdad.





Falacia Tu Quoque


Literalmente significa Falacia del tu tambien.
Este tipo de Falacia puede considerarse como una caso particular de la Falacia ad hominem.
La Falacia tu quoque se aplica a todos aquellos "argumentos" en los que, en vez de replicar a un contrincante dialéctico exponiendo razones, se desvía la cuestión recordando lo que tal contricante ha dicho o hecho en el pasado con el objetivo de señalar la falsedad de lo que en esos momentos tal contrincante está defendiendo.



Falacias de Datos Insuficientes
Estas falacias materiales son argumentos
inductivos incorrectos, porque en ellos se presentan las premisas como aportando una base segura para su conclusión,cuando en realidad solamente ofrecen escaso o nulo apoyo.
Existen tres tipos de esta clase de falacias:
Generalización inadecuada
Falsa Causa
Post hoc,ergo propter hoc.
Non causa,pro causa.
Falta de Pruebas





Otro tipo de falacias


FALACIA NATURALISTA

SOBRE LA DEFINICIÓN DE LO BUENO

Antes de nada señalar que Moore sitúa el problema de la Falacia Naturalista en una relación importante con sus investigaciones de tipo ético descritas en su obra Principia Ética.
Moore define la ética como "la investigación general de lo bueno".Ahora bien,en relación con tal definición es importante tener en cuenta lo siguiente. Cuando Moore habla de la investigación de lo "bueno", afirma que este término puede entenderse desde dos puntos de vista:como lo que es en sí o como propiedad de algo. Y es que podemos intentar o bien definir lo que una cosa es en sí misma, en su naturaleza; o bien, podemos hablar de las propiedades de esa cosa sin preocuparnos por saber lo que en sí,es decir, desconociendo su naturaleza. Pues bien, Moore señala la necesidad de saber,primeramente, lo que es la bondad en sí para así despues poder hablar de sus propiedades. Unicamente despues de saber que es lo bueno, señala Moore, podríamos discriminar entre una conducta buena o mala.

LO BUENO ES ALGO INDEFINIBLE

No podemos,sin embargo,contestar a la pregunta de que es "lo bueno" ya que estamos ante algo indefinible.Y estamos ante algo indefinible porque la bondad es una realidad simple que sólo existe unida a algún otro tipo de realidad a la que consideramos buena.Solamente lo complejo es definible y "lo bueno -señala Moore- es una noción simple e incapaz de cualquier definición".
Supongamos que alguien dice: "El placer es bueno". Si el que afirma tal cosa está interpretando que entre las diferentes propiedades del placer, se encuentra tambien el ser algo bueno, estaría realizando una interpretación correcta. Ahora bien, si si ese alguien interpretara que el bien es placer , en el sentido de estar dando una definición de lo que es el bien en sí, entonces estaría haciendo una interpretación incorrecta, y cometiendo, lo que Moore llama, una falacia naturalista

FALACIA NATURALISTA

Según Moore,la Falacia naturalista tiene su base en "el fracaso en distinguir claramente esa única e indefinible cualidad de lo que llamamos lo bueno".Todo aquel que identifica la bondad,el amor,la autopercepción....con el bien,está cayendo en la falacia naturalista. Y es que es necesario distinguir entre la cosa en su cualidad y la cosa en su mismidad . Asi,por ejemplo, si decimos,el "amor es bueno",podemos estar hablando,o bien de una de las cualidades del amor, o bien de que el bien es el amor. Pues bien, en este último caso cometeríamos falacia naturalista, por intentar definir lo que realmente es indefinible.Con todo lo dicho sucedería lo mismo que si alguien al decir que "todos los cuervos son negros" estuviera interpretando que lo negro y un cuervo son la misma cosa.O que alguien al decir "todas las prímulas son amarillas",estuviera pensando que una prímula y lo amarillo son idénticos.
Moore usa el término naturalista, aplicado a esta falacia, con el objeto de hacer resaltar que lo bueno no es una cualidad natural. De tal forma que cometen tal falacia precisamente aquellos que consideran la bondad como algo "natural".


FILOSOFIAS NATURALISTAS

Moore distingue dos Grupos de filosofías responsables y culpables de cometer la falacia naturalista.El primer grupo abarca a aquellos que defienden una especie de ética naturalista al defender que el bien es algo que se identifica con cosas que existen en el tiempo. El hedonismo que, según Moore, identifica Bien y Placer sería un claro ejemplo de ello.El segundo grupo estaría basado por aquellos que basan la ética en la metafísica y definen el bien en términos metafísicos,es decir, en términos de o por referencia a una realidad suprasensible que trasciende la Naturaleza y no existe en el tiempo.Según Moore, Spinoza es un claro ejemplo cuando nos dice que nos tornamos perfectos en proporción a cuanto estamos unidos con la Substancia absoluta,nombre que él daba al amor intelectual de Dios.Otro ejemplo lo constituyen aquellos que dicen que nuestro fín último, el bien supremo, es la realización de nuestro "verdadero yo", y que el "verdadero yo" no es nada de lo que existe aquí y ahora en la naturaleza.Muchos piensan que estas últimas afirmaciones presentas graves dificultades de conciliación con lo dicho anteriormente acerca de que el bien no es algo natural.




FALACIA IDEALISTA


En un sentido análogo a como se ha hablado de falacia naturalista,en tanto que paso indebido de expresiones en las que figura "es" a expresiones en las que figura "debe", podría hablarse de falacia idealista . Ésta consiste en invertir el proceso antes mencionado y en pasar indebidamente de expresiones en las que figura "debe" a expresiones en las que figura "es". Cabe expresar algo similar diciendo que en una falacia idealista se intenta pasar de prescripciones a descripciones.La expresión 'debe' puede tomarse como indicación de lo que alguien tiene que hacer en cumplimiento de alguna norma, precepto, regla, máxima, orden, serie de instrucciones,etc;como en las instrucciones que se dan para manejar un aspirador o abrir una lata; en un sistema de reglas de pronunciación o de puntuación; en las recomendaciones para actuar de tal o cual modo en tales o cuales situaciones sociales.Sin embargo, en ninguno de estos casos 'debe' tiene el sentido de una obligación moral.Congruentemente,en ninguno de estos casos podría hablarse de falacia idealista. Ésta surge únicamente cuando se da a la expresión 'debe' un sentido moral.La falacia idealista puede adoptar varias formas. Cabe suponer que todo lo bueno, justo, etc., se realiza necesariamente, de modo que cuando se dice que algo debe ser de tal o cual modo se enuncia que llegará a serlo. Puede también suponerse que el «deber ser» está ligado al «ser» de tal suerte que el último dependa, en su propia existencia, del primero. Puede asimismo postularse que el sentido fundamental de todo lo que es, es alguna «realidad» moral.Es difícil encontrar ejemplos de filósofos que hayan cometido de pleno falacias idealistas en cualesquiera de las formas indicadas antes, pero si alguno hay es Fichte. Aun este autor, sin embargo, no cometió tal falacia en el sentido de suponer que lo que debe ser será necesariamente, ya que ello estaria en conflicto con su idea (ideal) de la acción esforzada, de la «hazaña» (véase TATHANDLUNG). En efecto, el acto puro no presupone ningún objeto, sino que lo «produce»(hervorbringt)(Ausgewählfe Werke,ed.F. Medicus, 1 [1962], pág. 52). La indicada falacia idealista está presupuesta en el concepto de una acción «que se hace posible sólo a través de esta intuición intelectual del yo auto-activo», siendo «el único concepto que une los dos mundos que existen para nosotros, el sensible y el inteligible» (ibid.,Pág. 51). En Fichte, pues, el «deber ser» no actúa por si mismo, produciendo ningún «ser»; es el yo auto-activo el que media e interviene con el fin de llevar el «ser» al «deber ser». Pero en la medida en que si algo debe ser, entonces se explica por qué oportunamente «es» (o llega a ser), se efectúa el proceso inverso al que ha caracterizado una de las formas de la falacia naturalista. José Ferrater Mora.Diccionario de Filosofía




FALACIA CATEGORIAL


Desde Gilbert Ryle (The Concept of Mind,especialmente Cap.1) se ha dado con frecuencia el nombre de category-mistake-que vertimos por falacia categorial y que podía traducirse asimismo por "error categorial" en el sentido de una falacia o error cometido al introducir categorías o conceptos categoriales-a una falta o error consistente en introducir en una conjunción (o en una disyunción) términos pertenecientes a diversas categorías.Uno de los ejemplos dados por Ryle de falacia categorial es: "Compró un un guante para la mano izquierda,uno para la mano derecha, y un par de guantes" (evidentemente no se compraron dos pares de guantes sino uno sólo).Según Ryle,la expresión 'un par de guantes' no pertenece a la misma categoría que un guante para la mano izquierda' o que un guante para la mano derecha'. La persona que compró un guante para la mano izquierda y uno para la derecha compró un par de guantes, pero no un guante para cada mano más un par de guantes. Ryle sostiene que una falacia similar transparece cuando se afirma «Hay a la vez espíritus y cuerpos», ya que los términos de esta conjunción no pertenecen a la misma categoría. En esta falacia categorial se funda, al entender de Ryle, el dualismo cartesiano -que toma como paradigma de todo dualismo de mente (y alma) y cuerpo y que es una «doctrina del fantasma (ghost) en la máquina [o el cuerpo]».Se puede discutir si hay o no una falacia categorial en la doctrina cartesiana, o en la versión de ella que presenta Ryle. Por un lado, es posible sostener que en dicha doctrina las nociones de alma y cuerpo pertenecen a dos distintas categorías -ya que cada una de ellas es definida justamente por exclusión de la otra-; si así es, entonces no se comete ninguna falacia, pero ésta puede aparecer desde el momento en que se plantea la cuestión de la interacción entre alma y cuerpo: las descripciones y explicaciones proporcionadas al efecto presuponen casi siempre que en algún punto se entrecruzan realidades o fenómenos cuyas correspondientes nociones pertenecen a distintas categorías. Por otro lado, es posible mantener que aunque las nociones de alma y cuerpo perteneciesen a la misma categoría, ello podría ocurrir en forma distinta de suponer que pertenecen a la misma categoría expresiones como 'guante para la mano derecha' y 'guante para la mano izquierda', por una parte,y 'par de guantes', por la otra. En el primer caso podría haber intentos de reducción (VÉASE) de una categoría a la otra, lo que no necesita ocurrir en el segundo caso.Admitida la idea de falacia categorial, puede cometerse la misma en una lengua y evitarse en otra, o puede cometerse la falacia en una determinada lengua cuando prescindimos simplemente del contexto tanto lingüístico (especialmente semántico) como extralingüistico (la situación en la que se produce la correspondiente proferencia). Otro ejemplo de falacía categorial dado por Ryle es la frase de Dickens: «Llegó a casa en un mar de lágrimas y en una silla de posta». Es obvio que la persona en cuestión no llegó a casa en un mar de lágrimas (o «hecha un mar de lágrimas»)del mismo modo que llegó montada en un carruaje. El segundo 'en' se refiere a un vehículo, mientras que el primero se refiere al estado emotivo de la persona, o a la manifestación de tal estado. Llegar a casa en estado de 'agitación' no significa usar un extraño vehículo que tenga por nombre 'estado de agitación'. No se comete necesariamente una falacia categorial ni siquiera cuando se dice «Después de visitar París, visitó la capital de Francia». París es la capital de Francia, de modo que visitar la primera es lo mismo que visitar la segunda, pero puede entender que alguien empiece por visitar París como tal ciudad y luego la visite teniendo en cuenta que es la capital de Francia y atendiendo a los rasgos que la hacen ser tal capital.Superficialmente, «Se ha convocado una reunión de las Naciones Unidas en Nueva York» constituye una falacia categorial, pues parece como si las Naciones unidas se reunieran en Nueva York, lo gue es geográficamente implausible, pero la frase en cuestión debe entenderse, y se entiende,en el sentido de ser los 'representantes de las naciones unidas quienes van a ir a Nueva York para la reunión que se ha convocado.La noción de falacia categorial tiene ciertos puntos de semejanza con la idea de transposición a otro género», de que habló Aristóteles y que hemos tratado en el artículo Metabasis eis allo genos (VÉASE). Ferrater Mora.Diccionario de Filosofía.



8.2.- EJEMPLOS DE LA VIDA COMÚN (1 de cada falacia)


Que el consecuente es una condición necesaria para la verdad del antecedente, mientras que el antecedente sólo aporta una condición suficiente para gue el consecuente sea verdadero.(Cuando empleamos aquí el término "necesario" éste no significa lo mismo que en la frase " en una argumentación deductivamente válida la conclusión se sigue necesariamente de las premisas". Sin embargo, alguna relación hay entre los dos usos de ese término). Veamos esto mediante otro ejemplo recogido en el siguiente enunciado condicional:


Si llueve, entonces las calles están mojadas.





8.3.- EJEMPLOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN (1 de cada falacia)
8.4.- EJEMPLOS DEL ÁMBITO ACADÉMICO
: Profesores, libros, artículos, etc.